Comisión de Economía

El PSOE rechaza bonificar Sucesiones para mantener los negocios familiares


  • El Partido Popular defiende que bajar el impuesto para que terceras personas puedan seguir la actividad ayudaría a garantizar la supervivencia de estas empresas
  • Serrat compara la favorable predisposición de Lambán con las inversiones de fuera con la desprotección que sufre una parte del tejido productivo aragonés  

12/09/2017 - Cortes de Aragón

El PSOE rechaza bonificar Sucesiones para mantener los negocios familiares

Cortes de Aragón, 12 de septiembre de 2017.- Tres puntos concretos ha planteado Dolores Serrat, portavoz de Economía del Partido Popular en las Cortes de Aragón, para mejorar la situación actual de las empresas familiares aragonesas y, sin embargo, tanto el Partido Socialista como sus socios de izquierdas las han votado en contra con argumentos escasamente solventes.

Los negocios familiares, que en Aragón suman unas 28.000 empresas, representan el 70% del empleo privado y suponen el 69% del Valor Añadido seguirán, una vez más, sin ser atendidos por el Gobierno que preside Javier Lambán. Ya en los presupuestos autonómicos de 2016 y 2017, el Ejecutivo PSOE-CHA redujo o eliminó determinadas partidas presupuestarias que la anterior Administración regional había puesto en marcha para mejorar la competitividad de estas pequeñas y medianas empresas y evitar así su quiebra y posterior desaparición.

Y otra vez más la negativa del Gobierno de Aragón a facilitar ayudas para mejorar la supervivencia de estos negocios familiares ha vuelto a quedar demostrada, esta tarde en la comisión de Economía de las Cortes de Aragón, cuando los partidos que sustentan al Ejecutivo han rechazado las propuestas del Partido Popular.

 

TRES ACCIONES CONCRETAS Y POSIBLES

El planteamiento formulado por Dolores Serrat a favor de las empresas familiares estuvo sustentado en tres pilares. En primer lugar la eliminación  del impuesto de Sucesiones o, al menos alternativamente, la adopción de bonificaciones fiscales en la transmisión de estos negocios familiares para evitar su cierre o deslocalización cuando quien se haga cargo de la empresa sea un tercero y no un familiar. Esta medida aliviaría significativamente la carga fiscal para aquella persona que se compromete a continuar con el negocio familiar.

Un segundo apartado que impulsaba al Gobierno de Aragón a adoptar un papel más activo como enlace entre los jóvenes emprendedores y las empresas familiares para desarrollar un plan de sucesión y, tercero, la elaboración de un programa específico de apoyo a la exportación para la empresa familiar.

La respuesta negativa de los diputados socialistas evidencia, a juicio de Dolores Serrat, que Lambán “sólo pone en marcha medidas extraordinarias cuando hay posibles inversiones de fuera, lo cual es loable, pero no lo es olvidar y dejar desprotegido al tejido productivo aragonés que es el que ha sustentado una buena parte de la economía regional durante la etapa de la crisis económica, y el que además otorga sostenibilidad al crecimiento de la Comunidad Autónoma.”