Memoria democrática

El PP dice que la Ley de memoria democrática sólo representa a la izquierda y no a todos los fallecidos


  • Lafuente acusa al Gobierno Lambán de buscar rédito político y de construir un ‘puente ideológico’ para saltarse los acuerdos de la Transición
  • Denuncia el bloqueo de los socialistas, Podemos, CHA e IU a incluir los asesinatos políticos cometidos durante la Segunda República española como parte del texto legal

08/11/2018 - Cortes de Aragón

El PP dice que la Ley de memoria democrática sólo representa a la izquierda y no a todos los fallecidos

Zaragoza, 8 de noviembre de 2018-. “El Partido Popular ha votado que sí a la dignificación de las fosas comunes, a la tramitación y la gestión de la memoria democrática, al apoyo a las exhumaciones, a las mujeres dentro de la memoria democrática, a la reparación por trabajos forzados, a investigar la desaparición de niños, al homenaje a las víctimas que murieron en campos de concentración”, afirmó esta mañana el diputado Miguel Ángel Lafuente, que contrapuso la actitud  dialogante de los populares en el debate parlamentario de la Ley de Memoria Democrática, frente al discurso exclusivista de los partidos de izquierda que no han querido aceptar el grueso de las propuestas presentadas por los populares.

“Con esta ley se equipara a la izquierda con la democracia. Esa es la gran trampa. Cualquiera que no murió del bando de izquierdas es un antidemócrata y un fascista. Esa es la trampa de esta ley”, denunció Lafuente, “y yo no me opongo, ni mi partido jamás se opondrá a que todos los que murieron en semejante dictadura y en una guerra civil tengan el reconocimiento de todos los que incluye esta ley”, en clara referencia a la discriminación que el Gobierno Lambán consagra a favor de unos fallecidos frente a otros.

Para los populares la propuesta legislativa del Ejecutivo es excluyente y extremista, de las más radicales aprobadas por las Comunidades Autónomas, donde “alguien ha entendido que había algo que ganar, no de reparar, que en lo de reparar estamos todos de acuerdo”, puntualizó Lafuente en su intervención, y lamentó que el proyecto de ley debatido no pretenda la reconciliación sino “crear un puente ideológico que pase por encima de los acuerdos a los que llegaron nuestros padres en los años 70. Esta ley pretende la revisión de los acuerdos históricos que se tomaron después de la Constitución.”

Dos puntos concretos resaltó el diputado popular para evidenciar la ideología extrema que emana del texto del Gobierno Lambán. Por un lado, la ley solo reconoce como víctimas a las personas de una determinada ideología y, en segundo lugar, tergiversa el periodo histórico de referencia de la Memoria Democrática al excluir de manera interesada los numerosos actos violentos que tuvieron lugar durante la Segunda República española.

Del oportunismo y sectarismo aplicado por los grupos de izquierdas durante el trámite de enmiendas da cuenta el hecho de que los socialistas hayan votado en contra de la propuesta del Partido Popular que consideraba “contrario a la memoria democrática de Aragón y a la pervivencia de todas las víctimas la negación, en cualquiera de sus formas posibles, de los hechos violentas que en forma de torturas y asesinatos sufrieron los hombres y mujeres que desde la legalidad democrática defendieron sus ideas’, o que rechazaran la consideración de víctimas ‘a aquellos que durante la Segunda República fueron asesinados por defender la libertad desde opciones conservadoras, centristas o liberales’.

Lafuente resaltó además la doble vara de medir de los socialistas según sus intereses partidistas, cuando por un lado la ley aprobada en Aragón prohíbe bajo pena de multa la vejación a la Segunda República española mientras que en el Congreso de los Diputados apoyan despenalizar las injurias a la Corona y al Jefe del Estado, y anunció la intención de los populares de modificar la norma “para incluir a los que esta ley se deja, injustamente olvidados.”