Emergencias

El PP detecta errores sustanciales en la dirección del 061 durante la pandemia


Ana Marín pone de relieve ante la directora gerente del servicio autonómico de urgencias y emergencias los fallos de coordinación, con los profesionales sanitarios o en su protección individual
La portavoz de Sanidad del PP pon en valor el trabajo del personal “que está en primera línea contra la enfermedad” 

22/05/2020 - Cortes de Aragón

El PP detecta errores sustanciales en la dirección del 061 durante la pandemia
Zaragoza, 22 de mayo de 2020.- Que la gestión sanitaria de la COVID-19 en Aragón fue deficiente en los momentos más críticos de la pandemia quedó esta mañana constatada de nuevo tras la comparecencia de la directora gerente del servicio de urgencias y emergencias sanitarias regional, que a petición del Partido Popular ofreció explicaciones en la comisión de Sanidad sobre el funcionamiento de este organismo desde la primera semana de marzo. 
Tras las comparecencias durante abril y mayo, también a iniciativa de los populares, de la anterior consejera de Sanidad, del director general de Salud Pública, del director gerente del Servicio Aragonés del Salud y esta mañana de la máxima responsable del 061, la conclusión final es que pese al esfuerzo, trabajo, dedicación y empeño de los profesionales sanitarios aragoneses para afrontar la COVID-19 las decisiones adoptadas desde las direcciones políticas de los diferentes organismos públicos implicados de la administración sanitaria no estuvieron a la altura de lo esperado.
La portavoz de Sanidad del Partido Popular en el Parlamento regional repaso cronológicamente desde los inicios de la alerta en Aragón las órdenes y mandatos emanados desde la dirección del 061. El resultado es un patrón que se repite otra vez en el Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón: falta de coordinación, carencia de material de protección, instrucciones de funcionamiento que llegaron tarde y a veces contradictorias y, fundamentalmente, improvisación.
UN 061 DESORGANIZADO Y CON FALLOS EN LA DIRECCIÓN
Ninguna instrucción específica ni norma preventiva de protección se trasladó a los profesionales del 061 el cuatro de marzo, precisamente el día en el que el Salud envió a todo el personal sanitario una nota interior donde quedaban restringidas y suspendidas las actividades de participación en eventos públicos de estos trabajadores. 
En los numerosos protocolos de funcionamiento frente al coronavirus del Departamento de Sanidad no han existido especificaciones sobre las emergencias, ninguna referencia específica a la actuación de los servicios extrahospitalarios de urgencia y emergencia del 061, y pese a que algunos documentos especifican cómo se deben limpiar los boxes o las consultas nada aparece respecto a la desinfección de las ambulancias. A fecha de hoy, como reprochó Marín en su intervención, siguen sin existir esas instrucciones.
El acierto inicial del refuerzo de las ambulancias covid para atender la alta demanda de recursos de transporte sanitario quedó anulado por la ausencia de criterios poblacionales o de dispersión territorial. La portavoz popular puso como ejemplo concreto al vehículo adscrito a Huesca que fue activado para atender un servicio en Añón del Moncayo, en la provincia de Zaragoza, lo que supuso una merma en la asistencia a los pacientes del Alto Aragón.
No atendió la gerencia del 061 las propuestas de los trabajadores experimentados en coordinación, lo que supuso el colapso del teléfono de atención a los usuarios al mezclar toda la patología covid con la urgente y con las emergencias habituales. Además, muchas llamadas quedaron sin atender al no reforzarse de manera suficiente la capacidad de respuesta.  
Obviaron también la posibilidad de infección que existía cuando los facultativos del 061 tuvieron que pasar por cinco o seis bases distintas, impidiendo el aislamiento y facilitando el contagio de equipos de profesionales sanitarios, como sin embargo si hicieron en los hospitales y en las consultas de atención primaria.
La falta de material de protección individual, su escasa y desordenada distribución, la entrega de prendas defectuosas o la ausencia de mecanismos fiables de detección de la enfermedad en los profesionales incrementó la posibilidad de que se hayan convertido en vectores de la pandemia.
Marín terminó su intervención reclamando al Gobierno de Aragón “todo el empeño para que los trabajadores tengan todos los medios materiales para cumplir debidamente su misión, y para hacerlo de una manera segura y eficaz”.