Cuenca del Guadalope

Celma: “La subida del precio del agua un 200% puede hacer insostenible vivir de la agricultura en el Bajo Aragón”


El portavoz de Agricultura del Partido Popular en las Cortes de Aragón reclama a los Gobiernos de España y de Aragón un compromiso para contrarrestar la pérdida del millón y medio de euros aportados por la central térmica de Andorra
 
La salida de Endesa como usuario del sistema del Guadalope cuestiona la sostenibilidad económica para miles de agricultores y empresas agroalimentarias   

23/06/2020 - Cortes de Aragón

Celma: “La subida del precio del agua un 200% puede hacer insostenible vivir de la agricultura en el Bajo Aragón”

Zaragoza, 23 de junio de 2020.- Los daños colaterales del cierre de la central térmica de Andorra impuesto por el Ejecutivo que preside Pedro Sánchez han comenzado a llegar a Teruel. El punto de partida son los cinco mil empleos destruidos en la provincia por la clausura de la planta de generación eléctrica y de las industrias mineras y auxiliares que suministraban a la central sin que los Gobiernos de España y Aragón hayan presentado una sola alternativa, a los que ahora se suman las pérdidas que sufrirán los regantes y las poblaciones de la cuenca del Guadalope

Esta mañana el portavoz de Agricultura del Partido Popular en las Cortes de Aragón Ramón Celma, planteó al Ejecutivo aragonés adquirir un firme compromiso para garantizar la disponibilidad de agua a un coste razonable para los miles de usuarios porque, como afirmó, “la subida del precio del agua puede hacer insostenible vivir en pueblos y comarcas del Bajo Aragón, Matarraña y colindantes”. Una propuesta que será debatida el próximo jueves durante la sesión plenaria que celebra la Cámara autonómica.  

Desde hace más de treinta años la central térmica propiedad de Endesa ha sido un usuario importante del río Guadalope al utilizar el agua para refrigerar sus instalaciones. Además ayudó a ampliar la distribución para fincas agrícolas a través de obras como la presa de Caspe o una estación de bombeo en el embalse de Mequinenza que supusieron un importante impulso al desarrollo agrícola del Bajo Aragón y de zonas próximas de las comarcas colindantes. 

Tal y como explicó Celma, con las diversas infraestructuras realizadas en esta cuenca se consiguió pasar de un modelo de agricultura de subsistencia a otro intensivo de regadío que con la ganadería y la agroindustria representa uno de los sectores económicos fundamentales para los municipios de la zona. Actualmente la superficie de regadío incluida desde Mas de las Matas hasta Caspe supera las 15.000 hectáreas, y además la cuenca del Guadalope abastece a 81 núcleos de población y a tres centrales hidroeléctricas.

El portavoz popular de Agricultura explicó que el cierre de la central térmica de Andorra supondrá un incremento de los gastos para los usuarios de la cuenca del Guadalope de más del 200% sobre el actual, ya que Endesa dejaría de aportar el millón y medio de euros anuales al abandonar su participación en la gestión del sistema “el 200% en los costes sería un problema que haría que todo el sistema agroalimentario de la provincia de Teruel y las comarcas afectadas no tuviesen viabilidad”, aseguró para insistir en la obligación de impulsar acciones para frenar las repercusiones negativas que generaría a muchas explotaciones agrícolas y ganaderas así como a todos los municipios de influencia del Guadalope.

Existe una solución factible, explicó, que consiste en adoptar un conjunto de medidas aportadas en su día por los usuarios y respaldadas desde el principio por el Partido Popular como son la optimización del bombeo del embalse de Mequinenza a la Comunidad de Regantes de Civán para los municipios de Caspe y Chiprana, la mejora y modernización general de los regadíos de la zona para reducir los costes de explotación, o ampliar el número de usuarios para una mayor redistribución de la carga económica con la entrada de los futuros participantes del canal de Caspe o de los municipios que se adscriban a la elevación de aguas de Andorra. 

Celma recordó que comarcas como el Bajo Aragón y el Maestrazgo además de otras colindantes sufren el fenómeno de la despoblación de manera estructural y revertir esa cronicidad será difícil sin la ayuda de las Administraciones públicas.