Economía

Campoy insiste en reclamar el apoyo del Gobierno para las empresas aragonesas


Liquidez y ayudas para mantener los empleos son, a juicio del portavoz económico del Partido Popular, las demandas actuales del empresariado 
Lamenta que el Ejecutivo carezca de un plan para los más de 78.000 parados aragoneses, frente a otras comunidades que ya han definido y presupuestado acciones concretas 
 

23/06/2020 - Cortes de Aragón

Campoy insiste en reclamar el apoyo del Gobierno para las empresas aragonesas

Zaragoza, 23 de junio de 2020.- El Gobierno de Aragón no tiene un plan para los más de más de 78.000 parados que había en la Comunidad a finales del pasado mes de mayo, ni tampoco para las miles de empresas afectadas por la crisis económica. Esa es la conclusión que obtuvo esta tarde el portavoz económico del Partido Popular en las Cortes de Aragón Javier Campoy, tras la comparecencia del director gerente del Instituto Aragonés de Empleo (INAEM) en el Parlamento autonómico a petición de los populares. 

Un aumento de 12.000 desempleados registrados desde el inicio de la pandemia y un 30% más de paro que hace un año es la consecuencia del primer golpe del coronavirus a un empleo regional que ya sufría fuertes debilidades estructurales, como señalan diversos estudios “sobre todo con emprendedores, con jóvenes, con parados de larga duración y con mujeres. Son sectores en los que en Aragón ni hicimos, ni hemos hecho ni estamos haciendo nada” expuso Campoy para afear al Gobierno aragonés la ausencia de medidas concretas y con un mínimo respaldo presupuestario frente a otras comunidades autónomas como Madrid, donde existe un plan para la contratación indefinida de personas que han perdido su trabajo durante la crisis sanitaria dotado con 32 millones de euros, o Galicia que ya cuenta con una agenda para el empleo 2021 con más de 180 millones programados.

LA CLAVE SON LAS EMPRESAS

Como recalcó el portavoz económico popular durante toda su intervención la generación de empleo y evitar su destrucción es consecuencia directa de la buena salud de las empresas y, de momento, el Gobierno de Aragón en nada ha colaborado para mantener ese estado favorable frente a la pandemia, “yo todas las encuestas que he visto a las empresas de Aragón, y sabe usted que las empresas en Aragón un 95% están comprendidas entre seis, siete u ocho trabajadores, les preocupaban fundamentalmente dos temas, solo dos: la primera la liquidez, necesitan todas liquidez, y la segunda ayudas”, señaló para advertir al representante del Ejecutivo el error que supone mantener determinadas líneas de subvención que en las actuales circunstancias de precariedad de nada sirven a la mayor parte de las empresas, “y digo ayudas porque en este estado de alarma les hemos obligado a bajar la persiana por ley a todas y sin embargo no las hemos compensado, porque el reloj de los gastos ha continuado en marcha durante el estado de pandemia”. 

Según expresó Campoy, si los negocios están resistiendo no es consecuencia de la acción de los Gobiernos de España y de Aragón, sino que se debe en exclusiva a la actitud de los empresarios, “si nos van las cosas bien es, en estos momentos, por el coraje, la forma de ser pertinaz, audaz y valiente y el carácter del empresariado aragonés. Un carácter fuerte, que tiran para adelante, que pese a todos los momentos complicados que les están tocando vivir y pese a que el Gobierno no les da ni una ayuda tiran para delante”.

No auguró sin embargo el diputado popular un futuro esperanzador durante los próximos meses para el empresariado aragonés a causa de las fuertes derivadas económicas negativas de la pandemia y, además, por la inacción de los Ejecutivos, “vamos a estar mal comparados con antes del estado de alarma, comparados con el año pasado y comparados con lo que usted quiera. Y cuando se está mal desde las Administraciones públicas tenemos la obligación de intentar que los administrados, que las empresas que al final son el motor de Aragón estén mejor”, por lo que volvió a insistir en la obligación y la responsabilidad del Gobierno aragonés para ejecutar acciones urgentes y necesarias que disminuyan el deterioro que las empresas aragonesas ya han comenzado a sufrir.