PLAN PLUS

Preocupación entre los ayuntamientos porque la DPZ aún no ha aprobado el plan del que depende su financiación.


  • La institución celebra su segundo Pleno de 2019 sin que esté previsto dar luz verde al Plan PLUS, a pesar de que las ayudas se convocaron en junio del año pasado
  • El presidente Sánchez Quero se comprometió con los pueblos a ingresarles un 15% de las subvenciones en enero, algo que no se ha producido

12/02/2019 - Diputación Provincial de Zaragoza
Preocupación entre los ayuntamientos porque la DPZ aún no ha aprobado el plan del que depende su financiación.    title=

Zaragoza, 12 de febrero de 2019.- Mes y medio después de que haya arrancado el 2019, los ayuntamientos de la provincia de Zaragoza todavía no pueden recurrir a su principal fuente de ingresos: el Plan Unificado de Subvenciones (PLUS). Por eso, el grupo del Partido Popular en la DPZ solicitará mañana al presidente, en el Pleno de la institución, que expliqué las razones de un retraso que ha sembrado una gran preocupación en los municipios. 

La convocatoria de este plan se produjo hace más de medio año (en junio de 2018) y los ayuntamientos tuvieron hasta el 10 de julio para hacer sus solicitudes. Las modificaciones presupuestarias se aprobaron el 3 de diciembre de 2018 y, desde entonces, no ha habido novedades. 

“El presidente Sánchez Quero incluso se comprometió a que un 15% de estas ayudas llegarían en enero para facilitar que pudieran acometer obras o inversiones y financiar así la prestación de los servicios básicos en los municipios, pero ya hemos visto que no ha sido así”, lamenta el portavoz del PP en la DPZ, Francisco Artajona. “Cada año se retrasan más en las convocatorias de planes y ayudas, que es justo lo que menos necesitan nuestros pueblos”, insiste Artajona.

El año pasado, el PLUS no se aprobó definitivamente hasta junio. A pesar de que la Diputación Povincial de Zaragoza ha insistido por activa y por pasiva en que evitaría los retrasos, estos se han convertido en la tónica de toda la legislatura. “Los retrasos lastran las bondades de un plan y de una gestión que difícilmente puede servir para que los ayuntamientos puedan planificarse mejor o tener más agilidad si su principal sistema de financiación no se aprueba hasta mediados de cada año”, lamenta Artajona.