El Gobierno de Aragón vuelve a congelar las ayudas de la renta básica para 2020


• Mantiene la misma cantidad del IAI desde el año 2018 pese a que desde entonces el IPC subió un 3,1% y el presupuesto destinado a protección social más de 20 millones

• Casi 230.000 aragoneses se encuentran en situación de exclusión social, y 105.000 en precariedad severa

• Marian Orós reclama al Ejecutivo la actualización de las ayudas y la presentación de la ley de rentas básicas que tiene aparcada desde 2015


21/12/2019 - Cortes de Aragón
El Gobierno de Aragón vuelve a congelar las ayudas de la renta básica para 2020    title=

Zaragoza, 21 de diciembre de 2019.- Las ayudas destinadas a los perceptores del Ingreso Aragonés de Inserción (IAI) se mantendrán congeladas durante 2020. Se trata del tercer año consecutivo que el Gobierno Lambán bloquea la subida de estos auxilios económicos fijados en 491 euros mensuales, destinados a quienes no tienen recursos suficientes para atender las necesidades más básicas de la vida.


Hoy la portavoz popular de Bienestar Social, Marian Orós, criticó el olvido del “supuesto Ejecutivo social y progresista” con las personas más desfavorecidas por dos motivos: el estancamiento de la cuantía de las percepciones y el retraso en presentar una nueva ley de rentas básicas. La denuncia de la diputada popular cobra aún más sentido después de que el IPC haya subido un 3,1% entre 2018 y 2019, y del incremento del presupuesto de la Administración autonómica para protección social previsto en casi 20 millones para el ejercicio 2020.


De esta manera Orós sigue insistiendo en el ‘bloqueo social’ aplicado por el actual Ejecutivo cuyos recientes anuncios de inversiones millonarias en gasto social quedaran afectados a la baja, como en años anteriores, por las modificaciones presupuestarias o por recortes de última hora.


SIN RESPUESTA INSTITUCIONAL ANTE UN NUEVO TIPO DE POBREZA
Hay 227.000 personas en situación de exclusión social en Aragón según el informe 2019 de la Fundación FOESSA, lo que significa el 17,4% de los aragoneses. La evolución temporal no es favorable pues en los dos últimos años los integrantes de este grupo social han aumentado del 7,8% al 8% de la población. Además, hay un subgrupo de 105.000 aragoneses en situación de exclusión social severa.

El mismo informe alerta sobre la situación de otras 170.000 personas que aun estando fuera de la exclusión social sí se encuentran en el espectro de la inseguridad debido a que su ‘colchón de resistencia’ es débil y, afirman,  serán los primeros en incorporarse al espacio de la exclusión cuando la desaceleración económica comience a desarrollarse en 2020, un escenario anunciado por varios organismos públicos e instituciones financieras.    

Otros estudios también coinciden en señalar el aumento de la precariedad social en Aragón durante los últimos años. El 17% de los aragoneses se encuentra afectado por el riesgo de pobreza según el noveno informe de la Red Europea de Lucha Contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español, y para el trabajo del Ministerio de Sanidad, Consumo, y Bienestar Social sobre rentas mínimas de inserción del año 2018 menos del 14% perciben una renta mínima de inserción. Los datos sitúan a Aragón algo mejor que la media española, pero todavía muy alejados del objetivo de cobertura requerido por el colectivo de Directores y Gerentes en Servicios Sociales que consideran que la ayuda pública autonómica destinada a quienes no tienen recursos, el (IAI), ha dejado de ser la herramienta adecuada para responder a las necesidades de la nueva pobreza.


En este amplio grupo social de desfavorecidos destacan especialmente las pensionistas aragonesas donde cerca del 40% vive bajo el umbral de la pobreza, según los datos recogidos por UGT Aragón, lo que supone cobrar menos de 640 euros brutos al mes en el caso de viudas y jubiladas. 


Orós volvió a plantear al Gobierno de Aragón la obligación política y social que adquirió el jefe del Ejecutivo en 2015 y que reiteró en 2019, pero aún pendiente, de presentar un proyecto legislativo de rentas básicas y, en esta línea, alentó al cuatripartito a “no esperar más, a dejar de lado las diferencias ideológicas que bloquearon el texto en la legislatura pasada y a cumplir lo prometido”.